|
- 500 gr. de carne de cerdo (oreja, pata, morro, etc)
- 50 gr de tocino fresco
- 1 morcilla de cebolla.
- 1 blanquet
- 200 gr de arroz
|
- 100 gr de alubias blancas secas (remojadas desde la víspera)
- 468
gr de nabicol
- Sal
- Pimienta negra
- Pimentón
|
|
La carne,
convenientemente troceada, y las alubias, se ponen al fuego en un
perol con agua fría.
Cuando calculemos que están a medio cocer, añadimos el nabicol pelado
y troceado a tiras del tamaño aproximado de un gajo de naranja.
Cuando esté todo ya casi cocido, sofreimos en una sartén una cucharada
de postre de pimentón, e inmediatamente echamos todo al perol, junto
con un poco de pimienta molida, como una puntita de cuchillo
aproximadamente.
Lo dejamos hervir dos o tres minutos y añadimos la morcilla y el
blanquet, la sal, y rectificamos el agua para que quede un poco mas
del doble de agua que de arroz en volumen.
Cuando hierva, ponemos el arroz, que estará listo en 18 minutos, y
debe de quedar trabado de caldo, ni seco ni demasiado caldoso.
En este plato tan valenciano, podemos poner la carne no solo de cerdo,
sino también algún pedazo de cordero (garreta) o de pato, todo
mezclado, sin desmerecer en absoluto su pureza.
Es costumbre acompañar este arroz con cebolleta tierna cortada a
cuartos o mitades, acompañando alguna cucharada del arroz con un
mordisco de cebolleta.
|