Arnau de Vilanova es uno
de los médicos más importantes de la Edad Media latina
occidental. Nacido en Valencia en 1238, estudió en Montpellier.
Fue un incansable viajero que
recorrió toda la Europa culta de su tiempo, sirviendo a la casa
real aragonesa y consiguiendo el apoyo de Jaume II el Just a su
peculiar ideario religioso.
El prestigio de que goza le permite
intervenir en problemas tales como el proceso de los templarios,
los proyectos de Cruzada, las disidencias del franciscanismo
estricto o las tensiones entre la Santa Sede y el rey de Sicilia.
Nuestro personaje llegó a creerse
inspirado por Dios, profetizando la aparición del Anticristo para
1378 y el fin del mundo para 200 después en su "De adventu
Antichristi et fine mundi", libro quemado en París y
condenado por la Curia. No son pocas las voces que afirman en este
punto los contactos de Arnau de Vilanova con el arte de la
alquimia.
El grueso de su obra original es
fruto de su época de Montpellier. Por sus conocimientos médicos,
a los cuales debe su fama, se hizo acreedor de "Magíster
Medicinae". Su obra médica la realizó, en gran parte,
durante sus estancias en Barcelona (1281-85) y Montpellier
(1291-1300). Hacia el final de su etapa en esta última ciudad, y
coincidiendo con su toma de posición en materia teológica, sus
intereses se desplazaron desde la práctica hacia la medicina
teórica, elaborando una doctrina cualitativa en sus "Aphorismi
de gradibus", obra utilizada en Montpellier durante más de
50 años.
Buen conocedor del árabe, Arnau de
Vilanova tradujo al latían diversas obras de Avicena, Galeno y
Avenzoar, siendo el principal protagonista de la fusión,
realizada también en Montpellier, entre la tradición empírica
occidental y la sistemática médica de los autores griegos y
árabes.
Arnau de Vilanova se quería
ciudadano de aquello que se llamó "la catolicidad" en
un tiempo en el que la Nación -cualquiera que fuese- era
completamente inexistente. Su drama consistió en que su figura,
no solamente se adelantó a su tiempo, sino que también fue
"testigo de la tradición" en un momento en la que ésta
se empezaba a diluir.
Arnau, murió en Génova el 8 de
septiembre de 1311.