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Elaboración
Lavar bien las chufas en varias aguas para
que no tengan tierra0.
Cuando estén completamente limpias, dejarlas
en remojo en abundante agua fría durante un período de 12 a 14
horas.
Pasado ese tiempo, volver a lavarlas bien,
cambiando el agua hasta que salga completamente clara y escurrir las
chufas.
Machacarlas en el mortero adecuado, ir
echando un poco de agua al picarlas para que no suelten aceite (o
pasarlas por la trituradora).
Añadir a la pasta que hemos hecho antes el
agua y un trozo de canela en rama, dejar reposar unas dos horas en
lugar fresco.
Incorporar el azúcar, removiendo bien para que se disuelva
completamente.
Seguidamente, pasarlo por un colador
metálico y después por un lienzo fino, previamente humedecido con
agua, colocado sobre el colador.
Se obtiene así un liquido lechoso que se
pone en la nevera para servirlo bien frío.
La horchata de chufas también se puede
servir granizada, helándola como haríamos con un mantecado, teniendo
la precaución de remover de vez en cuando para romper los cristales
que se forman hasta lograr el granulado deseado.
Con algunas pequeñísimas diferencias, esta
es la receta para hacer horchata. De todos modos aconsejamos comprarla
hecha en los establecimientos cualificados. A pesar de que actualmente
hay horchata congelada y pasterizada, no es como la original ni de
lejos, aparte de que es muy importante tomársela en alguna terraza,
si puede ser con vistas al Mediterraneo mejor, con unos buenos amigos
y un montón de "fartons"
para "sucar" en la horchata.
La tradición dice que el nombre le viene de la frase dicha por el rey
Don Jaime a la muchacha que le puso un vaso de Horchata "aixo es
or xata" (esto es oro, ¡chata!)
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