|
La
pasta:
La
pasta de la empanadilla se elabora con un vaso de aceite, otro de
agua, una pizca de sal, y la harina necesaria hasta obtener una pasta
consistente pero no dura, y bién trabajada.
El relleno:
El
relleno es el siguiente: Cocemos las acelgas simplemente con agua, y
cuando estén las escurrimos bién y las trinchamos mucho, muy finas.
Las sofreimos con ajitos cortados muy finos, pero no picados, la
cantidad que nos parezca, pero abundante de huevo cocido picado
mediano, un puñadito de piñones, y unas migas pequeñas de bacalao
salado. Las cantidades de cada ingrediente son al gusto variable de
cada uno. En algunos lugares costeros, se sustituye el bacalao por
gambitas pequeñas, tan gustosas al sofreirlas.
Elaboración:
Una
vez hecho, hacemos bolitas de pasta, que luego aplanamos hasta hacer
tortitas de poco más de un milímetro de espesor y un diámetro de
unos doce a catorce centímetros, para poner en cada una un par de
buenas cucharadas de relleno, i cerrarlas plegando como empanadilla, y
cerrándolas con los dedos bién pegadas en el borde a pellizquitos.
Si queremos obtener un color dorado en la parte superior, antes de
hornearlos los pintamos un poco por encima con aceite.
Se ponen en el horno el tiempo justo para cocer la pasta exterior, mas
o menos hecha al gusto de cada uno, pero debería no dejarse endurecer
demasiado.
La misma pasta de empanadilla puede rellenarse con diferentes
ingredientes y hacer distintas empanadillas:
Espinacas:
Los
mismos ingredientes y preparación, sustituyendo la acelga por
espinaca, y sin bacalao.
Tomate y pimiento:
Hacemos
tomate con pimientos y ajos cortados, como un simple frito (acordarse
de poner un poquito de azucar para quitar la acidez al tomate), y
cuando esté, lo escurrimos y añadimos huevo cocido cortado fino y atún
en aceite (de bote) escurrido y desmigado, mezclamos bién y
rellenamos.
|