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Desde luego, el verdadero no lleva
mas que ajo y aceite (y un poquito de sal), aunque para hacerlo mas
fácil normalmente se le incorpora la yema de un huevo y en algunos
casos miga de pan.
El verdadero protagonista del All i oli es el brazo de la persona que
lo hace.
Dependiendo de lo fuerte que lo quiera machaque entre 2 y 6 dientes de
ajo con un poco de sal. Procure machacarlos bastante.
Si le pone la yema del huevo añádala ahora y remueva con la mano del
mortero.
A continuación, lo ideal es ponerse un trapo en las piernas, meter el
mortero entre ellas sujetándolo bien y empezar a tirar un hilo fino
de aceite con una mano mientras que con la otra se le va dando vueltas
a la mezcla (siempre en el mismo sentido) con la mano del mortero.
No tiene fin, conforme vaya añadiendo aceite tendrá mas salsa y
siempre estará buena, pero ¡cuidado!, si se le corta le va a
resultar dificil que se le trabe otra vez. Lo mejor es parar cuando ya
tenga el suficiente.
Si se le corta, machaque otros ajos y emplee el aceite diluido en la
salsa cortada para empezar otra vez.
Si no quiere complicarse la vida, meta todos los ingredientes en la
batidora y con un poco de suerte también le saldrá bien.
Esta salsa está muy bien conseguida comercialmente y so pena de que
lo quiera hacer como es de verdad (solo con ajo y aceite) es
preferible comprarlo, ahorrándonos también los posibles problemas de
huevo no cocido.
Importante: Los verdaderos utensilios para hacer el "all i oli"
son los de la fotografía. Mortero de barro y mano de madera.
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