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Pueblos Valencianos

Sor Isabel de Villena


Biografía

Sor Isabel de Villena (Valencia, 1430-1490), célebre Abadesa del Monasterio de la Trinidad en Valencia, se llamó en el siglo Leonor-Manuel de Villena; fue hija natural del famoso Marqués de Villena, D. Enrique de Aragón (1384-1434), y por tanto, emparentada con las Cortes de Aragón y de Castilla.

Huérfana de padre antes de los cuatro años y de madre, según se cree, la reina Dña. María de Castilla, mujer de Alfonso V de Aragón, la educó en su corte valenciana, en los ambientes aventureros y abiertos que rodearon a Alfons el Magnànim.

Isabel era, a la vez, prima de la reina y del rey.

La pequeña Leonor Manuel creció en el palacio real de Valencia, educada como una princesa.

Muy joven, antes de cumplir los dieciséis años, eligió el monasterio de la Trinidad, que su prima estaba construyendo con todo cariño, para consagrarse al Señor.

En el claustro pasó sus mejores horas junto a la reina, cuando ésta se retiraba allí para vivir como una simple religiosa; aún ahora enseñan las monjas a los visitantes lo que ellas llaman el Tocador de la reina, que es el espacio que ésta preparó para sí misma al construir el monasterio, en lugar apartado pero dentro de la clausura, con autorización papal.

La reina Dña. María murió el 30 de agosto de 1458.

Sor Isabel de Villena ejerció en este monasterio el cargo de abadesa desde el 1462.

El 7 de marzo de 1465,el Papa Pablo II, otorgó una dispensa "defectum natalium", con la finalidad de solucionar un impedimento legal que anulaba la elección de Sor Isabel de Villena como abadesa.

La santidad y la fiel observancia de la Regla de estas religiosas saltaron los muros de su convento y contribuyeron eficazmente a la reforma de otros como los de Barcelona, Mallorca, Játiva, Teruel, y los valencianos de Santa Clara y de Jerusalén.

Atención particular merecen las relaciones de la abadesa con el rey Fernando el Católico.

Don Fernando manifestó su gran confianza en la abadesa Sor Isabel, su pariente, al entregarle a su hija natural, María de Aragón, para que la cuidara y educara dentro de la clausura del monasterio, y que fue llevada allí, por mandato de su padre, el 13 de febrero de 1484, cuando tenía cinco años y cerca de dos meses, pues nació el día de la Esperanza, que es el 18 de diciembre.

Más tarde, la hija de D. Fernando hizo su profesión religiosa, convirtiéndose en Sor María de Aragón y perseverando en el mismo monasterio hasta su muerte, ocurrida el 5 de septiembre de 1510, a los 26 años de su edad.

En el año 1490, murió víctima de una epidemia.

Ya en su época, sor Isabel poseía fama de mujer culta i gozó de un gran prestigio entre los escritores valencianos coetáneos.

Isabel de Villena pidió al venerable Jaume Péreç, obispo auxiliar de Rodrigo de Borja en Valencia, que escribiera una explicación del Magníficat, lo que hizo en 1485 con una carta dedicatoria.

No cabe duda de que Sor Isabel fue en su tiempo un verdadero ejemplo entre las mujeres de la corte y del claustro.

Bien se puede afirmar que fue como un símbolo de la mujer intelectual que se eleva, ayer y hoy, como modelo para todas las mujeres.

En tiempo de Sor Isabel, el convento de la Trinidad debía ser un cenáculo literario al que acudían los grandes poetas y escritores valencianos.

Sor Isabel, a su vez, es heredera de un lenguaje ya perfectamente estructurado, hablado en la ciudad y en los pueblos del Reino de Valencia, y escrito por sus hombres de letras, muchos de los cuales frecuentaban el trato y la correspondencia con la abadesa de la Trinidad.

Sor Isabel de Villena está considerada como la máxima figura femenina de la literatura medieval en nuestra lengua.



Cultura popular.