|
El
castillo se asienta sobre un cerro que ya desde la antigüedad
contó con un puesto fortificado. La fortaleza que actualmente
contemplamos es difícil de fechar. Cuenta con una base ibera
y cartaginesa, sobre la que los romanos construyeron una
atalaya. La llegada de los visigodos y los musulmanes modificó
sustancialmente la fortificación ya existente, que se vio
ampliada y agrandada. La siguiente fase constructiva se realizó
ya en época cristiana, la cual es lo que ha llegado hasta
nosotros, contando con las diversas destrucciones que ha
sufrido el castillo a lo largo de su historia.
|