Los Panecillos de avena, además de
nutritivos resultan deliciosos. Así que os
los recomendamos, sencillos de hacer para
consumo diario y con un sabor suave y
jugoso.
Si quieres incluir
la harina de avena en tu alimentación para
aprovecharte de los beneficios de este
cereal, una de las buenas opciones es
elaborar estos panecillos de avena, pruébalo
porque seguro que te enganchas. Y si es por
falta de tiempo, ya sabes que puedes
elaborar la masa los fines de semana, hacer
una precocción o cocción completa y al
congelador. Cada día sacas tu pan casero
para el desayuno o la comida, lo horneas
unos minutos si es precocido y a disfrutar.
Ingredientes:
- 220 gramos de harina de fuerza,
- 150 gramos de harina de avena,
- 100 gramos de harina de media fuerza,
- 20 gramos de salvado,
- 145 gramos de miel,
- 20 gramos de sal,
- 8 gramos de levadura rápida,
- 80 gramos de leche a temperatura ambiente,
- 220 gramos de agua (aproximadamente, la
harina te puede pedir más)
- unos copos de avena, o pipas de girasol, o
semillas de sésamo (o nada)
Elaboración:
Mezcla las harinas
con la levadura en un cuenco amplio, añade
la levadura, mezcla y finalmente incorpora
el resto de los ingredientes. Amasa hasta
obtener una masa elástica y ligeramente
pegajosa.
Prepara los
panecillos dándoles la forma que prefieras.
Una vez formados los panecillos, colócalos
en la bandeja del horno cubierta con tela de
cocción y un poco de harina, cubre con un
paño y deja reposar en lugar cálido durante
una hora y media o hasta que haya doblado su
volumen.
Precalienta el
horno a 230º C y cuando los panecillos hayan
levado, humedécelos un poco (puedes hacerlo
con agua o con aceite de oliva) y espolvorea
unos copos de avena (o lo que quieras como
dijimos en los ingredientes), practica unos
cortes con una cuchilla o cuchillo bien
afilado y hornéalos creando un poco de vapor
con un pulverizador de agua o mejor con una
bandeja con agua en el interior del horno.
Deja cocer diez
minutos y reduce la temperatura a 200º C,
deja cocer otros 10-15 minutos, dependiendo
del tamaño del pan.
Cuando la corteza
del pan suene al golpearla y esté dorada,
los panecillos de avena estarán hechos.
Retíralos del horno y déjalos enfriar sobre
una rejilla.