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Aceitunas |
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Aliñar aceitunas, como se hace.
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Aliñar aceitunas, como se hace.
No es que el proceso sea complicado ni
laborioso, pero las dudas no dejan de
aparecer y casi siempre suelen ser las
mismas. Todas esas dudas aparecen porque la
mentalidad moderna quiere programarlo todo
con una exactitud que está fuera de toda
lógica natural.
Creemos que en esta vida todo debe de
hacerse con un cronómetro en la mano y con
un cuaderno que nos indique la fórmula
exacta del éxito. Da la impresión de que
queremos rentabilizarlo y asegurarlo todo,
existe un miedo al fracaso (incluso cuando
se aliñan aceitunas) que asusta, y tratamos
de profesionalizar hasta los más pequeños
acontecimientos de nuestra vida.
No nos está sentando nada de bien este mundo
moderno que estamos inventando. Todo es más
sencillo de lo que parece y con un poco de
intuición se puede resolver cualquier
problema cuando nos toca relacionarnos con
el entorno natural.
Nuestro objetivo es aliñar aceitunas (u
olivas) así que vamos a comenzar lavando las
aceitunas que hemos comprado, o las que nos
han dado o las que hemos recogido de
nuestros olivos, para lo que aquí nos
importa el origen de las aceitunas carece de
importancia aunque si se las regalan eso que
saldrá ganando.
Una vez lavadas vamos a tomar la primera
gran decisión al respecto de las aceitunas.
Puede dejarlas enteras, partirlas o
macharlas.
¿Qué sistema es el mejor? Todos. La
diferencia fundamental entre las enteras y
las machadas es que las primeras se
conservan durante más tiempo pero llegan a
tener menos sabor mientras que las
machacadas hay que consumirlas en menos
tiempo y adquieren sabores con más
intensidad. Las aceitunas rajadas se
encontrarían en un término medio.
Para machacarlas puede utilizar una piedra
más o menos grande, para machacarlas en
grupos y no de una en una. No utilice un
martillo porque si tiene muchas aceitunas el
proceso será eterno. Procure no pasarse y
romper el hueso, y tenga mucho cuidado de no
mancharse porque al machacar las aceitunas
saltará su jugo incluso a varios metros de
distancia y esas manchas son difíciles de
eliminar. Utilice plásticos para protegerse
y póngase ropa que no le importe manchar.
Una vez machacadas debe de meter sus
aceitunas en un envase, cuenco, orza, cubo,
o lo que usted tenga (siempre que no sea
metálico), con agua. Que las cubra por
completo. Recuerde que el metal se lleva muy
mal con las olivas sobre todo cuando ya
están en salazón, y las reblandece.
El objetivo ahora es que ese sabor fuerte,
amargo, que tienen las aceitunas se elimine.
Pruebe una aceituna para comprobar lo que le
digo. En ese estado no hay quien se las
pueda comer. Se dará cuenta de que las
aceitunas más maduras están menos amargas
que las más verdes.
Durante varios días va tener que cambiar el
agua de ese cacharro que ha utilizado. Si le
cambia dos veces al día el agua conseguirá
que sus aceitunas lleguen a estar “dulces”
mucho antes. Las que antes perderán el
amargor son las aceitunas machacadas y las
que tardarán más en perderlo son las
enteras.
Para saber si sus aceitunas han perdido su
acidez o amargor no tiene que consultar al
médico, ni tiene que comprar un reactivo que
le informe sobre su acidez, ni tiene que
consultar al oráculo de Delfos, todo es tan
sencillo como dejar pasar unos días, tal vez
una semana, y a partir de ahí comenzar a
probar las aceitunas, en especial las más
verdes y que han quedado más enteras (si son
machacadas), para saber si ya han perdido el
amargor.
Aquí le doy el consejo más importante y
fundamental de todo el proceso que estamos
tratando. Jamás aliñe las aceitunas cuando
éstas conservan todavía el amargor porque
entonces se está asegurando la mayor
desilusión. A nadie le gustará comerse sus
aceitunas porque estarán con un gusto amargo
nada agradable. Las aceitunas aliñadas
pueden estar más buenas, o menos buenas,
dependiendo de los aliños pero las aceitunas
que quedaron amargas, por precipitarse a la
hora de aliñarlas, nadie querrá comérselas.
Cuando llega la hora de aliñar las aceitunas
tenemos que preparar un recipiente adecuado.
Puede ser el mismo que habíamos utilizado
para que perdiesen su amargor sin embargo le
aconsejo que sea más pequeño y que no sea
sólo uno sino varios. ¿Para qué puede querer
varios recipientes? Muy sencillo, para
preparar diferentes aliños.
Las aceitunas van a estar en agua salada así
que añadiremos sal al agua en una proporción
razonable. El método del huevo le sacará de
dudas. Simplemente ponga un huevo en el agua
y añada poco a poco sal. Remueva para que se
disuelva bien y siga añadiendo hasta que el
huevo comience a flotar. No se preocupe si
se da cuenta de que preparó demasiada agua
salada, puede tirar la que le sobre sin
temor a su ruina económica. La proporción
final viene a estar en una salmuera de unos
70 a 90 gramos de sal por litro de agua.
Otro consejo muy importante en el proceso de
aliñar aceitunas: no se quede corto en la
sal añadida a las aceitunas porque entonces
esas aceitunas se pondrán blandas en poco
tiempo (supuesto de que aliñe para
consumirlas en bastante tiempo). Tampoco
tiene que añadir sal como si estuviese
encurtiendo bacalao porque tampoco en este
caso nadie querrá comérselas.
Una vez que tenga el agua salada, prepare
los recipientes, (jamás metálicos como hemos
dicho antes, pueden ser por ejemplo de
cristal o las tradicionales tinajas u orzas
de barro esmaltado), que desee utilizar para
sus aliños y tenga también a mano todas las
hierbas y demás productos que quiera
utilizar para dar sabor a sus aceitunas. El
sistema de aliñado sólo requiere saber que
las aceitunas y el aliño hay que
intercalarlo en capas, terminando siempre
con una capa de aliño.
En el caso de ejemplo, prepare dos
recipientes. La diferencia fundamental entre
los dos es que uno lo prepare con limón y el
otro sin limón. Yo no suelo utilizar nunca
vinagre. Como ve dejo fuera un producto que
suelen utilizar muchas personas. Pero como
le decía antes cada cual hace con sus
aceitunas lo que quiere, usted es el rey o
la reina de su casa y si las aceitunas ya
perdieron su amargor puede tener por seguro
que estarán buenas independientemente de la
manera que tenga de aliñarlas. Si tiene
varios recipientes pequeños, para un kilo de
olivas por ejemplo cada uno, puede hacer un
montón de pruebas y encontrar el aliño que
mas le guste para futuras veces.
No tenga temor a la hora de hacer pruebas
con los aliños y esperamos un número de días
mínimo a probarlas para que tomen los
sabores del aliño, unos 7 u 8 días. Estarán
en su punto perfecto a partir de 6 a 8
semanas.
En el caso que está sirviendo de ejemplo las
aceitunas quedarán muy buenas. Las que no
tienen ningún producto que acidifique el
agua (ni limón ni vinagre) tal vez sean del
gusto de menos personas pero a mí me gustan
así, algo más suaves, apreciando mejor los
aliños, en especial el hinojo. A esas
aceitunas se les añade sólo unos trozos de
la piel de un limón para darle un poco de
color. Las otras que tienen limón (zumo y
trozos de limón) son aceitunas con mayor
viveza, más “frescas” en el paladar, más
“alegres”.
Por si le interesa lo que yo suelo utilizar
para aliñarlas es: tomillo, orégano, hinojo,
ajos machacados, laurel, limón y guindillas.
Se les pueden añadir muchas mas cosas, como
granos de pimienta, pimentón dulce, ajedrea,
lonchas de zanahoria, pedacitos de pimiento
verde y rojo, pedacitos de coliflor, , etc..
Espero que sus aceitunas también queden
buenas.
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