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Ruta Mudejar

    

Meses anteriores

Julio 2008: El Castillo de Almedijar
Septiembre 2009: Toñyso en Segorbe
Octubre 2008: La Caseta de Rotgla
Noviembre 2008: Nostre Bar en Alboraya
Enero 2009: El Molino de Bolbaite
Febrero 2009: K'Edu de Torás
Marzo 2009: Gran Maestre de Montesa
Abril 2009: El Porvenir de Gaibiel
Mayo 2009: Al Sultán en Valencia

Junio 2009: Lar Galego de Anna
Julio 2009: El Ramallar de Montesa
Agosto 2009: Sierra Espadán en Azuebar
Septiembre 2009: El Mosset en Sagunto
Octubre 2009: MIllán en Segorbe
Noviembre 2009: Tonico en Jérica
Diciembre 2009: El Cristo de Viver
Enero 2010: Els Pins de Estivella
Febrero 2010: Bansai en Petrés
Marzo 2010: Casa Inma de Caudiel
Abril 2010: Puerto Nuevo en Port Saplaya
Mayo 2010: Despensa del Valle en Restabal
Junio 2010: Hotel rural Casani
Julio 2010: Restaurante El Palén
 
 

 

Cocina y Gastronomía
Recetas, información, proveedores, restaurantes

RESTAURANTE DEL MES DE...
JULIO
RESTAURANTE EL RAMALLAR EN MONTESA

Aprovechando las agradables temperaturas de estas noches de verano, decidimos cenar a la luz de la luna. Hace ya tiempo que conocemos las delicias del restaurante el ramallar y sus deliciosas veladas invernales al calor del hogar, y decidimos probar su terraza de verano a los mismos pies del castillo convento de Montesa. Reservamos mesa en la terraza, llamando por teléfono, para asegurarnos nuestro lugar.

El restaurante es la edificación mas alta de la población si exceptuamos el castillo, y ocupa el edificio de un antiguo corral de ganado, en el exterior del casco urbano. Es un lugar muy agradable, con una decoración rústica, y que tiene dos bonitos comedores interiores para las épocas de frío o mal tiempo, una amplia terraza exterior con unas vistas privilegiadas, y además un amplio aparcamiento junto al propio restaurante.

La cena fue de las que verdaderamente apetecen en las noches de verano, a base de unas tapas frescas muy variadas de su amplia carta y luego unas carnes y embutidos a la brasa. Por supuesto regamos todo con buen vino de la tierra, y terminamos con unos postres caseros estupendos, todo ello bajo nuestro cielo estrellado y una suave brisa relajante.

En el ramallar nos demuestran siempre que no es necesario salirse de la cocina sencilla para disfrutar de una mesa magistral. Solo se necesitan productos naturales y frescos de temporada, y trabajarlos con un cariño especial en la cocina.

El precio de la cena, muy moderado, nos invitó a repetir la experiencia mas veces. Y no es necesario el verano para disfrutar de el ramallar y su incomparable ambiente, como ya sabíamos desde hace mucho tiempo.

www.elramallar.com