Albaricoque o Damasco
(Arménica vulgaris)


El albaricoque "Arménica vulgaris", es el fruto del albaricoquero o damasquino, árbol de la familia de las rosáceas, originario de China.

Este preciado fruto es de excelente calidad tanto nutritiva como curativa. Para dar un ejemplo de cuanto digo quiero transmitir la composición química del albaricoque fresco, y seco, según los exámenes practicados por Randouinx por 100 gramos de pulpa:

Fresco

CaloríasŅŅŅ..52
Prótidos (gr.)Ņ 0,8
Lípidos (gr.)Ů. 0,1
Glúcidos (gr.)Ů. 12
Agua (gr.)Ů. 85,4


Extracto seco

Calcio (mgr.)ŅŅŅŠ15.
Potasio (mgr.) ŅŅŠ300.
Sodio (mgr.)ŅŅŅ. 5.
Fosforo (mgr.)ŅŅ.. 23.
Cloro (mgr.)ŅŅŅ. 2.
Hierro (mgr.)ŅŅŮ. 0,4
Azufre (mgr.)ŅŅŮ 6.
Magnesio (mgr.)ŅŅ ¿.
Cinc (mgr.)ŅŅŅŠ0,04
Cobre (mgr.)ŅŅŅ 0,12


Vitaminas

A (mgr.)Ņ. 1 a 7
B1 (mgr.)Ů 0,06
B2 (mgr.)Ů 0,3
C (mgr.)Ņ 10
PP (mgr.)Ů 6,7

Tal vez con esto bastaría para saber que el albaricoque es un fruto excelente para la nutrición, lamentablemente es de muy corta duración y debemos aprovechar sus excelencias en poco más de un mes en su tiempo de maduración.

El albaricoque es muy nutritivo (energético y plástico) pues observemos que contiene abundante proporción de vitaminas A y C; azúcares (levulosa y glucosa: del 10 al 13 %) y una sustancia afín a la carotina, prótidos y lípidos. Sales minerales y oligoelementos: magnesio, fósforo, hierro, calcio, potasio, sodio, azufre, manganeso, flúor, cobalto, bromo.

Por su riqueza en azúcar natural y en hierro, fácilmente asimilable; el albaricoque es particularmente curativo de las anemias por pobreza de hierro, por hemorragias etc.

El albaricoque o damasco, proporciona, por 100 gramos, alrededor del 45 % de la ración cotidiana de vitamina A necesaria a un adulto sano, 8 % de la vitamina C, de 2 a 6 % de la B1, 3 % de la vitamina B2. Esto caracteriza pues al albaricoque, sobre todo por su riqueza en vitamina A.

En la anemia consecutiva a una hemorragia se ha comprobado experimentalmente que da resultados comparables y aún superiores al hígado de ternera, sin dejar residuos tóxicos.

El albaricoque es diurético, calmante y nutritivo. Contiene un 6 % de azúcar, con un 81 % de agua fisiológica. Conviene una cura de ellos a los enfermos del estómago e intestinos. También a los diabéticos, tísicos, y a todas las personas en general.

DEBEMOS RECORDAR, Y HACEMOS HINCAPIé EN ESTO, QUE EL ALBARICOQUE COMO TODA LA FRUTA, ES UN ALIMENTO DE EXTRAORDINARIA CALIDAD PARA EL SER HUMANO. ¡NO ES UN POSTRE!, SINO UN ALIMENTO, POR LO QUE NO DEBEMOS COMERLO DESPUéS DE LAS COMIDAS, SINO PARA NUTRIRNOS DE EL. Y COMO TODA FRUTA DEBEMOS COMERLO BIEN MADURO; NUNCA VERDE. Y NUNCA FRíO DE LA NEVERA O HELADERA, SINO A TEMPERATURA AMBIENTE.

El albaricoque tiene fama de ser indigesto y producir cólicos. Esto se debe a que los seres humanos los suelen comer para postre, después de una abundante comida, el azufre que contiene y por la incompatibilidad bioquímica y bioeléctrica suelen producir los trastornos de cólicos y diarreas, flatulencias etc. Si se comen bien maduros, sazonados <con maduración natural> como alimento, esto es para desayuno, almuerzo o cena, mezclados con otras frutas, inclusive con pan, (si es integral mejor), obtendremos resultados espectaculares en el mantenimiento de nuestra salud.

Propiedades y aplicaciones del damasco o albaricoque

Resumiendo podremos decir que el albaricoque es muy nutritivo energético y plástico cuando está completamente maduro en la planta, es muy digestible, excepto para algunos dispépticos. Es anti anémico, regenerador tisular y nervioso (equilibrante nervioso); aperitivo; refrescante; astringente (en estado fresco y por lo tanto antidiarréico); laxante (en estado seco); y aumenta, en general, las reacciones naturales de defensa del organismo.

Por todo ello se recomienda especialmente en todos los casos de anemia, raquitismo, retrasos en el crecimiento; astenia física e intelectual (estados depresivos); inapetencia; convalecencia; diarrea, estreñimiento; insomnio, nerviosismo.

El albaricoque debe comerse preferentemente, al natural, muy maduro, o en forma de zumo (jugo), o en compotas, confituras. O desecado (orejones), es una fruta excelente para todos, pero de modo especial para niños, ancianos y trabajadores intelectuales.

También en aplicaciones para la belleza es excelente para el cutis normal, el jugo del albaricoque en aplicaciones externas.

PERO HAY MáS

Científicos norteamericanos de fama internacional como el Doctor Mañer (uno de los precursores del tratamiento del cáncer mediante la vitamina B-17) y el Doctor Krebs han descubierto que las pepitas o semillas de damasco o (albaricoque o chabacano), tienen la vitamina B-17 también conocida como "Laetril" y que esta vitamina cura decidida, definitiva y radicalmente el cáncer.

Cierta parte de la ciencia médica ha descubierto recientemente que las propiedades curativas de la vitamina B-17, especificas en contra del cáncer, se debe a que en presencia de agua y de la encima beta-glucosamidasa, la molécula de B-17 genera cianuro y benzaldehído. Estos compuestos son, individualmente sumamente tóxicos, pero funcionando en simbiosis se multiplican sus efectos por un factor que se calcula los hace cerca de 100 veces más potentes. Esta encima, la beta-glucosamidasa, se encuentra en cantidades significativas en las células cancerosas, y muy poco en el resto del cuerpo, por lo general hasta 100 veces más. Por consiguiente, estas sustancias tóxicas destruyen únicamente a las células cancerosas. Una verdadera quimioterapia, específica, localizada, muy eficaz y sin riesgos tóxicos para la salud.

La pregunta que tal vez se hagan algunos de nuestros lectores es: ¿y, como es que, con el tiempo, no se envenena el resto del cuerpo sano? Muy fácil, nos responde el Doctor Bañer: Resulta que hay otra encima, la rodanasa, que identificaremos como "protectora" del organismo (desde 1965 se conoce a la rodanasa como triosulfato de transulfurasa). La rodanasa neutraliza al cianuro y lo transforma en subproductos que no solamente no son tóxicos, sino que resultan en nutrientes benéficos para el organismo. Esta encima abunda en todo el cuerpo, pero no la hay en las células cancerosas, por lo que no tiene protección ni defensa.

En el libro "World Without Cancer" (Un mundo libre e cáncer) escrito por Edward Griffin, nos dice: "que si bien esto no contribuye en forma alguna de diagnóstico, ni recomendación o sugerencia de tratamiento alguno. La semilla de damasco o albaricoque destruye las células cancerosas".

"Para quien tenga cáncer es muy importante comer semillas, las que deben masticar lentamente y que se deben conservar en la boca el tiempo necesario hasta que se licuen. Lo ideal es comer dos semillas, o pepitas, por hora, durante el transcurso del día. Los mejores resultados se han observado con el consumo de tres a cinco (3 a 5) pepitas cada hora de la actividad normal diurna: La vitamina B-17 es hidrosoluble (se disuelve en agua) y no es tóxica. Hay quienes pueden sentir algo de nausea cuando comen muchas a la vez, de manera semejante a como sucedería si bebiera grandes cantidades de agua salada. En tal caso se redúcela cantidad que se toman cada vez, pero se aumenta la frecuencia".

"Como dosis preventiva: Quien no tenga cáncer puede tomar de siete a diez (7 a 10) pepitas diarias. El Doctor Krebs afirma que aunque sean algo amargas, lo mejor es comer la semilla (la pepita) natural, entera". El Doctor pregunta: "¿Valdría la pena perder la vida por no querer comer unas semillas amargas?".

En la última nota de de la Redacción del libro: "Recuerda, al lector, que, únicamente las semillas contienen las encimas que logran el resultado curativo en el organismo. Quien no pueda tolerar el sabor de las pepitas tendrá que completar esa carencia en la B-17 con otras vitaminas y encimas no tan eficientes. Vale la pena hacer el esfuerzo necesario para surtirle al organismo esas defensas tan vitales".


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