Tomate en conserva
Es tan sencillo de preparar como larga es su
conservación y natural su uso. Hoy tenemos tomates
naturales todo el año y no digamos conservas
enlatadas de todo tipo, pero la mejor forma de
conservar el tomate de cosecha propia sigue siendo
la misma de siempre. Después lo utilizaremos sin
ninguna diferencia con el tomate fresco.
Ingredientes:
- tomates
- sal
- laurel
- aceite de oliva
Preparación:
Prepararemos primero los envases en que lo vayamos a
guardar, preferentemente de vidrio, y los
esterilizaremos bien hirviéndolos en agua durante 5
minutos (desde que hierva el agua).
Una buena costumbre es guardar los envases de vidrio de cierre
hermético de las conservas que compramos en el
supermercado, lavándolos, secándolos bien en el
escurridor de la cocina, y guardándolos en un lugar
seco. Lo esterilizaremos cuando vayamos a usarlo
lavándolo varias veces e hirviéndolo durante 5
minutos.
Si queremos hacer los tomates enteros, los pelamos
tras escaldar la piel durante unos segundos en agua
hirviendo. Si nó, podemos triturarlos y tamizar en
un colador para sacar piel y semillas.
Le agregaremos un 10 por ciento de sal y
removeremos, y una o dos hojas de laurel por kilo.
Envasaremos hasta que falte medio centímetro para el
borde del recipiente, acabe de llenar hasta el borde
del recipiente con aceite de oliva para que quede el
mínimo de aire o ninguno, y cierre de inmediato.
Si queremos prolongar su conservación de forma
indefinida, asegurarse de que el envase sea
hermético (nunca cierre con corcho) y como en todas
las conservas, hierva a baño maría durante 30
minutos. Puede sobrepasar (de largo) el año de vida.
A las 24 horas del cierre y esterilización, se debe
comprobar si se ha hecho el vacío; para ello, además
de observar si la superficie de la tapa se ha
hundido ligeramente (si es metálica) hacia adentro,
podemos golpearla con una cuchara de madera. Si el
sonido es hueco, no está bien cerrado. Sabremos que
se ha hecho el vacío en los botes cuando observamos
que el centro de las tapas queda hundido. Del mismo
modo, al abrirlas, debe costarnos hacerlo (la tapa
ofrece resistencia y se abre con un "plop") igual
que las conservas compradas.
En la Comunidad Valenciana era tradicional envasar
ya una parte del tomate preparado como pisto,
añadiendo la cantidad al gusto de pimiento verde y
rojo y dientes de ajo (pelados o no al gusto), para
que fuese directamente del envase a la sartén.
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