La biga es un prefermento de
origen italiano, se compone de una mezcla de agua, harina y
levadura, en una proporción de hidratación del 45% al 60%
aproximadamente y con un 0,5% a un 1% de levadura. La biga
no lleva sal, ya que ésta actúa como inhibidor de la
levadura, por eso no es necesaria una dosis alta de este
agente leudante para la fermentación.
La biga es una masa madre
firme, se elabora específicamente como masa de arranque, a
diferencia de la pâte fermentée, que es una masa antigua
que se puede obtener simplemente guardando parte de una masa
ya elaborada para hacer pan.
La chapata o ciabatta es uno de
los panes más populares en los que se utiliza la biga. Como
características organolépticas, este prefermento ofrece
complejidad al sabor, una corteza crujiente, una miga
abierta en agujeros, perfumada y esponjosa. La biga también
ayuda a preservar el pan y ofrece ese sutil aroma y sabor a
nuez del cereal.
Parte de la calidad de aromas y
sabores del pan elaborado con biga se debe también a que la
adición de levadura es muy pequeña, afirman los expertos
panaderos que para hacer un buen pan hay que utilizar la
levadura justa y necesaria, así permitirá que el cereal
exprese todas sus características.
Hay panaderos que trabajan la
biga con distintos porcentajes de hidratación para lograr
distintos tipos de pan, por lo que es considerado un
prefermento muy versátil. Pero hay unas pautas en el
proceso de elaboración que deben seguirse para obtener un
resultado óptimo, por ejemplo, no mezclar los ingredientes
de la biga amasando en exceso para no debilitar el gluten,
controlar la temperatura a la que debe reposar la biga, que
no debe sobrepasar los 21º C para que la fermentación no
se acelere. Y claro, el tiempo de reposo de esta masa madre
también es importante, para sacar su máximo provecho debe
fermentar entre 12 y 16 horas, es en este tiempo en el que
el cereal desarrolla todo su sabor.
Más adelante hablaremos
también de los distintos tipos de biga o de los
prefermentos a los que se les denominan biga pero que no
cumplen estas características.
Esta semana preparamos biga
para hacer la chapata. Para ello utilizamos 350 gramos de
harina, 175 mililitros de agua tibia y 7 gramos de levadura
fresca. Es necesario que se encuentre en un cuenco amplio
para que tenga espacio para su levado.
Si quieres empezar a
prepararla, tamiza la harina y disponla en un cuenco grande,
haz un hueco en el centro y mezcla la levadura con el agua
para después introducirla en el volcán. Ve amasando y
mezclando los ingredientes, termina de lograr una masa de
textura elástica y homogénea trabajándola levemente sobre
una superficie ligeramente enharinada.
Haz una bola con la masa madre
y déjala reposar el tiempo indicado tapándola con un paño
limpio y seco, observarás pasado el tiempo necesario, que
la masa ha crecido considerablemente, creando burbujas y
empezando a abrirse en su superficie.