La
masa madre o prefermento que se utiliza en panadería tiene
como fin potenciar las cualidades organolépticas del pan.
Si cuando hacemos pan en casa incluimos un prefermento,
obtendremos un pan mucho más sabroso y aromático, también
su textura mejora, así como su conservación.
Los
ingredientes principales de la masa madre son la harina y el
agua, estos ingredientes y una tempertura adecuada, son
capaces de capturar las bacterias que se encuentran en el
aire y que en unión con las levaduras del cereal, crean el
cultivo. Esta sería la masa madre que ofrece un pan
denominado “sin levadura o de levadura natural”, pero su
proceso dura unos tres o cuatro días.
Por
eso, la forma más habitual de hacer la masa madre es
incorporándole levadura fresca a la harina y al agua, se
consigue más rápidamente, basta con prepararla el día
anterior.
Los
prefermentos o masas madre con levadura que se utilizan
habitualmente se dividen en prefermentos firmes o secos y
prefermentos blandos o de esponja.
Hay
dos tipos de prefermentos firmes, la biga (Italia) y el pié
francés o pâte fermentée, el primero es el utilizado, por
ejemplo, para el pan de chapata (ciabatta) y el segundo para
las baguettes.
También
son dos los prefermentos blandos, la esponja de uso
tradicional en Europa y también denominado levain levure
(fermentador de la levadura) y el poolish, impulsor de
origen polaco.
Un
dato a tener en cuenta si nos guiamos por recetas de pan de
distintos expertos panaderos, es que en muchas ocasiones se
utiliza el término esponja para distintos prefermentos.
Pero
de cada uno de ellos os iremos hablando, de su elaboración
y de su aplicación.