La masa de pan es la es la
misma que para Baguettes o baguettes espiga, el pan de chapata o la
fougasse.
Los panecillos marroquíes
especiados son otra delicia que acompaña muy bien a distintas comidas o
para disfrutar en el desayuno y merienda, porque los bocadillos también
son buenos si sabemos rellenarlos. ¿Destruimos el mito de que el pan
engorda?
Algo que nos encanta de los
panecillos especiados es cuando al masticar, nos encontramos con las
semillas de sésamo y nos regalan todo su sabor y su perfume. En este pan
hemos introducido las semillas de sésamo en la masa y después hemos
rebozado la superficie, y lo que más satisface a nuestro paladar es la
corteza invadida de estas minúsculas semillas que hemos mezclado con las
de amapola.
Ingredientes
500 gramos de harina de
fuerza,
10 gramos de levadura fresca,
350 gramos de agua,
10 gramos de sal,
25 gramos de Ras el Hanout, (mezcla de hierbas y especias (entre 4 y 30)
marroquí y que es empleada en otros países del Magreb.)
100 gramos de semillas de sésamo (blancas o negras)
semillas de amapola.
Elaboración
Pasamos por un tamiz la harina, para
refinarla y que no tenga grumos y la ponemos encima de una mesa en forma
de volcán.
Añadimos la levadura fresca y, por último,
el agua. Le vamos dando unas vueltas y por último agregamos las
especias, la sal y las semillas de sésamo y amapola, reservando unas
pocas en un platito para rebozar por arriba el pan.
Amasamos y damos forma de bola, lo
colocamos en un bol y ponemos la masa ligeramente enharinada en un
cuenco y deja levar durante una hora. Pasado este tiempo, viértela con
cuidado sobre una superficie enharinada. Divide la masa por la mitad y
amásala sin presionar demasiado formando una salchicha y divide cada una
en diez porciones, para que todas sean iguales puede irte bien pesar la
masa.
Da forma a cada una estirando la parte
superior y humedécela con agua, después pásala por el plato en el que
has mezclado las semillas de sésamo y amapola y coloca sobre la bandeja
de horno enharinada.
Una vez hayas preparado todo el pan, déjalo
reposar unos 40 minutos o hasta que haya doblado su volumen, déjalo en
una zona cálida cubierto de un paño limpio y seco.
Cuando estén preparados y el horno
precalentado a 220º C, pulveriza el horno con agua para crear vapor y
cuece los panecillos durante 10 o 12 minutos, hasta que la corteza esté
dorada.
Los panecillos no resultan con una corteza
dura y extremadamente crujiente, son tiernos, jugosos y muy sabrosos, si
os gustan las especias, los panecillos marroquíes especiados os
encantarán.