Tener
un frasco con masa madre líquida en el frigorífico es un
tesoro para quienes disfrutamos haciendo pan.
La
masa madre líquida es una levadura natural, ya que se
consigue con la fermentación natural de la harina mezclada
con agua y la captura de bacterias que hay en el aire.
Refrescando o alimentando esta mezcla y manteniendo una
temperatura adecuada, obtenemos en tres-cuatro días nuestra
masa madre líquida para hacer nuestros panes mucho más
sabrosos, con una buena corteza, crujiente y tostada, con la
miga esponjosa y un aroma estupendo, además de una
conservación más prolongada del pan.
El
procedimiento para elaborar esta masa madre líquida es de
Eric Kayser, los ingredientes necesarios son harina integral
(porque contiene parte de la cáscara del cereal y es ahí
donde hay más levaduras, y agua, además de un bote de
cristal con capacidad para las cantidades que vamos a
introducir a lo largo del proceso y un poco más para
dejarla crecer.
El
primer día deberás mezclar 50 gramos de harina integral
con 50 gramos de agua, dispón la mezcla en el bote de
cristal, tapa con un paño de cocina limpio y seco y deja
fermentar en un lugar tranquilo a temperatura ambiente,
entre 20 y 25º C, durante 24 horas.
Al
día siguiente hay que mezclar 100 gramos de agua con 100
gramos de harina de fuerza y 20 gramos de azúcar (el
azúcar potencia la fermentación). Esta mezcla hay que
unirla a la elaborada el día anterior, y volvemos a dejar
reposar tapado con el paño otras 24 horas.
El
tercer día se añade a la mezcla 200 gramos de harina de
fuerza con 200 gramos de agua, pasadas 12 horas de reposo y
fermentación en las mismas condiciones que el día
anterior, ya se puede utilizar la masa madre líquida.
A
continuación hay que conservar la masa madre líquida en el
frigorífico, en el frasco bien cerrado, así se adormecerá
la actividad. Es posible que no elabores pan todos los
días, pero habrá que refrescarla una vez a la semana. Cada
vez que gastes una parte de la masa madre líquida,
añádele la misma cantidad de harina y agua mezclada, por
ejemplo, si gastas 120 gramos de tu masa madre, añádele
seguidamente una mezcla de 60 gramos de harina y 60 gramos
de agua.
A
la hora de incorporar la masa madre líquida en la
elaboración de pan, deberás retirar la cantidad que vas a
utilizar del bote y dejarla reposar a temperatura ambiente
hasta que veas que burbujea, unas dos horas puede estar
bien.
Después,
realizas la masa del pan normalmente e incorporas la masa
madre líquida al final. Puedes percibir un olor ácido, que
es normal por la fermentación, se forma una capa líquida y
oscura en la superficie cuando se conserva en el
frigorífico, también es normal, hay quien mezcla bien
antes de coger la masa madre para su uso y también hay
quien la tira, pero no olvidemos que si se quita ese
líquido fermentado la masa se hará más espesa.
Esperamos
que si todavía no tienes tu prefermento natural en el
frigo, lo prepares pronto y disfrutes de tus elaboraciones
de pan casero.