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Castillo de Bejís
Está situado en la parte más alta de la población, en
un promontorio vadeado por dos ríos y un cortado
natural por el sur y oeste. Los sondeos
arqueológicos realizados en el año 2000
permitieron documentar la primera ocupación del
cerro en la Edad del Bronce, siendo nuevamente
habitado en época ibérica. El origen de la
actual fortificación es islámico, siendo tomado
en el año 1228 por D. Pedro Fernández de Azagra,
señor de Albarracín, caballero navarro y vasallo
de Jaime I.
Perteneció a la Orden de Calatrava desde 1245
por cesión de D. Jaime I de Aragón hasta el
siglo XVI, momento en el que se incorporó a la
corona en tiempos de Carlos I. Durante el
reinado de Isabel II y bajo el título de
Encomienda perteneció a don Francisco de Paula.
Durante este periodo se contrata a maestros
canteros para realizar diversas reparaciones y
en 1580 consta que las rondas de su muralla
estaban cubiertas de losas de rodeno. Se tiene
constancia que durante la Guerra de Sucesión el
castillo albergó un importante contingente
militar y en el año 1839 la fortaleza vivió
cruentos episodios a causa de las guerras
carlistas y junto con la civil de 1936 se
aceleró su destrucción.
Hoy en día se observa su estructura semiderruida pero
aún conserva restos de aljibes y en la primitiva
entrada se aprecia un escudo de la Orden de
Calatrava. Declarado Bien de Interés Cultural
desde el 11/2/1997.
Acueducto de los Arcos
Está situado en la partida de la Rocha de los Arcos,
al oeste de la población junto a la intersección
de la carretera a Arteas y la que conduce a
Fuente de los Cloticos.
Anteriormente estaba compuesto de siete arcadas
que alcanzaban casi los 82 metros de las que
conservan cinco asentadas en seis pilares de
robusta piedra caliza.
La altura actual del acueducto es de 6,50 metros
y la longitud de obra que queda es de unos 48
metros. Su construcción asume un tipo
arquitectónico que destaca por la presencia de
contrafuertes adoptando la forma de tajamares
rematados por pináculos triangulares con una
potente arista y vertiente a dos aguas. Su
construcción original estaba preparada para
salvar el desnivel de un collado en la
conducción de la Acequia del Pueblo que, desde
la fuente de los Cloticos llegaba hasta la
actual plaza en la que hoy se encuentra el
Ayuntamiento.
Aunque Antonio Ponz (1725 - 1792) no lo
menciona, el botánico A. J. Cavanilles (1795)
dice: “Junto á esta villa se halla un
aqüeducto de siete arcos, por el qual viene el
agua para surtir al pueblo”. En 1836 el
historiador M. Cortés Lopés fue el primer
estudioso que lo consideró obra romana, a quien
le siguió Carlos Sarthou. A mediados del siglo
XX se inició el debate sobre su origen
constructivo con voces a favor del periodo
romano, datando la obra durante el reinado del
emperador Adriano, y otras opiniones en contra
que lo fechan en el siglo XVI.
Declarado Bien de Interés Cultural en la
categoría de Monumento Nacional por el Real
Decreto del 4 de mayo (BOE 18-06-83).
Ermita Virgen de Loreto
La ermita está dedicada a la patrona de la
localidad. Es una construcción del siglo XVIII
donde se puede apreciar una portada de piedra
con un primer cuerpo adindelado y rematado con
bolas, el segundo alberga la hornacina con una
imagen de la Virgen y sobre este existe un
frontón curvo de pináculo. En la parte superior
se aloja la campana que se asoma por una
abertura de la fachada flanqueada por otras dos
bolas ornamentales.
Iglesia parroquial
El templo dedicado a Nª Sª de los Ángeles es de
estilo renacentista y fue construido en el año
1554 bajo la dirección del arquitecto D. Pedro
Decubas. Su fábrica está levantada sobre otra
construcción anterior y ha sido reformada en el
siglo XVII y en 1746, tal y como consta en la
torre del campanario que se eleva sobre una
planta cuadrada a tres cuerpos. La portada de la
iglesia consta de un arco de medio punto sobre
dintel y con columnas de piedra adosada a los
flancos. La cruz de Calatrava aparece inscrita
en el arquitrabe del edificio. Junto al templo
dos arcos fajones procedentes del antiguo
ayuntamiento, posiblemente obra del mismo
arquitecto dan acceso a un hermoso patio
ajardinado.
El Molino del Infante
El molino debe su actual nombre al infante D.
Francisco de Paula y con anterioridad estuvo
bajo el control de la Encomienda de la Orden de
Calatrava. Este hecho quedó atestiguado por el
escudo que existía en su fachada y que fue
trasladado hace pocos años y recolocado sobre
los arcos del antiguo ayuntamiento, junto a la
iglesia parroquial.
El complejo fue utilizado en su última fase como
fábrica de luz, siendo la parte mejor conservada
del edificio. La parte correspondiente al molino
harinero se encuentra en ruinas, habiéndose
podido observar entre los escombros buena parte
de la maquinaria de este molino de dos muelas,
una de ellas del tipo catalán, con sus
característicos surcos curvos y la otra
perteneciente al tipo francés, con surcos
rectos. Se conserva igualmente en buenas
condiciones el cárcavo, estancia que soporta la
sala de la molienda y donde se ubican los
rodeznos y los árboles movidos por la fuerza del
agua que proviene de los dos cubos circulares.
Acueducto de La Patrosa
Forma parte de la Acequia de La Patrosa, cuyo azud se
sitúa en la Fuente Patrós, abasteciéndose
igualmente de las aguas de Fuente La Mina y
Seca. Su construcción data de finales del siglo
XIX como parte de un proyecto de regadío
inacabado que pretendía llevar el agua hasta la
vecina localidad de Torás.
De un solo arco, esta construido con mampostería,
destacando la simulación de dovelas de sillares
mediante el dibujo inciso de las mismas sobre un
enlucido. Salva el profundo barranco de los
Aljezares o la Serratella.
Icnitas de La Badina
En el término municipal de Bejís se han hallado restos
de icnitas. Se trata de tres pisadas de
Chiroterium, un protodinosaurio cuya
datación es de 250 m.a. lo que las convierte en
las más antiguas de la Comunidad Valenciana.
Recientemente fueron incoadas BIC (30/6/2004)
para ser incluidas en el catálogo de la
candidatura española de protección como
patrimonio de la Humanidad. Junto a las pisadas
se localizaron restos de gotas de lluvia
fosilizadas del mismo momento cronológico.
En la actualidad no son visitables ya que están
pendientes de la elaboración de un Plan Especial
de Protección que permita combinar su
conservación y estudio con su potencial como
recurso turístico-recreativo cultural.
Si nos damos un paseo por Bejís no podemos dejar de
pasar por emblemáticas calles como Ballestería o
Pedro Miralles, visitar el recién creado Museo
del Agua o realizar excursiones siguiendo los
Senderos del Agua.
(Colaboración del escritor e historiador Rafael Tudón Presas (Barcelona, 1967).
Es escritor e investigador especializado en el contexto histórico-social de
las tierras de Castellón y Aragón. Ha publicado
sus monografías en publicaciones periódicas.
Posee reportajes en revistas de turismo,
colaboraciones en prensa, en varias páginas web
y opúsculos en ediciones locales con ocasión de
festividades. En el año 2000 publicó "La villa
de El Toro. Buscando su pasado" (Diputación de
Castellón). Es miembro del Instituto de Cultura
del Alto Palancia (ICAP), así como de otras
asociaciones culturales. Se le reconocen
estudios de asesoramiento o memorias y ha
participado con instituciones oficiales en favor
del conocimiento del patrimonio artístico;
Federación Valenciana de Municipios y Provincias
(Guía Virtual), Patronato de Turismo-Costa
Azahar, Guía Campsa. Desde el 2003 su actividad
literaria ha incluido la narrativa obteniendo
varios galardones.
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